Más resultados
Anclado debajo de mis cejas. Mis ojos hacia adentro recuerdan tus ojos. Olvido. A diario te olvido. Mis noches ausentes…
Los ojos bien abiertos aunque piquen, así es cada vez: un ardor que hace que sientas lo redondo de los…
Amira tenía asma cuando pequeña. Su papá, el ingeniero Carvajal, le construyó un humidificador que se parecía a R2-D2. No…
Mi cuidad se perdió en la foto de una Kodak. Esta que ves no es mi ciudad, ni mis calles…
Lo domina, su hambre es mórbida. Comenzó a meterse comida en la boca a los setenta kilos y, luego a…
Si esperabas resistencia, no la hay. Me usaste de carnada para cumplir con tus caprichos y abusando de mi torpeza…
Es incoherente, me atrevo a decirlo, pero no hay cosa que desee más todos los días, a cada hora, desde…
He visto muchos regalos que no fueron hechos para mí, que me han pasado por enfrente y eso ha bastado…
Han pasado algunos años. Por supuesto, no me es posible recordar la fecha exacta ni mucho menos el día en…
Dicen que hay cierta hora —un momento entre la noche y la madrugada— en la que ella sale a las…
El Tejedor de Almas era un ángel demasiado alto, poco luminoso, translúcido, de mirada vaga aunque de dedos precisos. No…
Es una perra, pero cuando estoy puesto, la pinche perra se echa junto a mí a lamerme las patas. No…