Algún día vendrán a rescatarme, pese a que ya hay demasiados barcos en altamar que estorban el recorrido de los mensajes de auxilio que envío en botellas de vidrio desde esta isla desierta.
Álvaro Buenaventura
Lleguemos a un acuerdo, tú me lees, yo te escribo.
«Había noches en que todo el mundo estaba como esperando algo y yo me sentía como un nómada fracasado, de esos que van a todas partes sin llegar a ningún lado.»
Escribo «adios» sin acento para que no suene a despedida.
Una piel que no fue nuestra
Insistí en comenzar de nuevo, en saludarte como si no nos conociéramos, en evitar preguntas absurdas que revivieran memorias obsoletas y que alimentaran…
Cada noche es una aventura en mi ciudad
Mientras camino por la banqueta me doy cuenta de que alguien me sigue. Trato de aflojar el auricular que traigo puesto (siempre el…
Minué
Muros de cemento, paredes de plexiglás, torres de iluminación, cámaras invisibles, compuestos químicos patentados, la industria de 200 años y la moneda de…
Después del apocalipsis
Fue como despertar a una larga muerte. Las noches marcaban con silencio el eclipse próximo en el que todo sería cubierto. El tiempo…




