Algún día vendrán a rescatarme, pese a que ya hay demasiados barcos en altamar que estorban el recorrido de los mensajes de auxilio que envío en botellas de vidrio desde esta isla desierta.
No pares, ¡sigue leyendo!
El polvo de las estrellas
Dos estrellas cayeron del cielo un día. Estaban en lo más alto y sus descensos fueron vertiginosos. Eran de mundos diferentes y opuestos,…
Bébeme
Alicia se encontraba sentada en la mesa de centro donde su papá pone los pies todas las mañanas para leer el periódico. Seriamente…




