Algún día vendrán a rescatarme, pese a que ya hay demasiados barcos en altamar que estorban el recorrido de los mensajes de auxilio que envío en botellas de vidrio desde esta isla desierta.
No pares, ¡sigue leyendo!
Efectos radiofónicos
La primera vez que Rosendo Laimón devoró a un ser vivo fue después de haber sentido un coraje inconmensurable pero muy natural, tan…




