Saltear al contenido principal

El adiós de siempre

Sé que te has ido y que nunca leerás esta carta que en realidad escribo para mí. ¿Por qué para mí? Para convencerme de que nada podía hacerse, de que uno pierde a los hijos desde el mismo instante en el que nacen. Tú fuiste traída a la vida por un deseo más grande que el de los hombres; la vida fue quien te trajo y te alejó de mí para siempre.

Habría servido de algo advertirte, decir que esos ideales con los que alimentas tu vuelo son todos falsos, que cuando menos te lo esperes se volverán en tu contra. Cómo iba a decirte no vivas, no corras porque te puedes caer, no ames porque acabarás sin corazón. No confíes, no creas, no sientas, no esperes.

Nada te deseo hija mía. Vuela. Cuando te des cuenta de que te desplomas, sólo cierra los ojos e invoca a la vida que siempre termina por debérnoslo todo.

 

Escritora. «Larga y ardua es la enseñanza por medio de la teoría, corta y eficaz por medio del ejemplo.» –Anónimo
Su semblanza - Sus shots -
Jairo Ampudia
Escritora. «Larga y ardua es la enseñanza por medio de la teoría, corta y eficaz por medio del ejemplo.» –Anónimo
Su semblanza - Sus shots -
Jairo Ampudia

Más shots para el sediento:

0
Felices Fiestas, Nos Vemos En Enero

Felices fiestas, nos vemos en enero

Desde Deletéreo les deseamos unas felices fiestas y les agradecemos el apoyo que nos han brindado en estos 4 meses.…

0
No Sin Ella

No sin ella

Nadie escuchó sus pasos apurados bajar la escalera. Nadie imaginó que la joven favorita del pueblo, la más diligente y…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Volver arriba