Como el humo sueña deshacerse el cardenal
como un corazón en un puño
y escaparse de la jaula
No pares, ¡sigue leyendo!
Intervención
Hay que aferrarse a lo que más se quiere. Eso, y deshacerse de lo prescindible. Miró su brazo. Lo cortó. Se hizo un…
Patíbulo
Escogió el mar, ahí donde lo condenable carecía de adjetivos. Le bastó soñar con una lancha, arrancar el motor y andar hasta perder…
El día final
Todos uniformados, quietos y calladitos en su lugar. Martha se come las uñas. Francisco se suena la nariz. Lucía no deja de tocar…




