Skip to content

Entre líneas

Oye Rosaura, vení mirá a tu hija. Yo no sé qué le anda pasando a esta culicagada. De verdad que ya me anda preocupando. No hace caso y se queda ahí sentada como apendejada. ¿Será que nos va a salir medio tonta? Yo no sé qué vas a hacer pero de verdad tenés que prestarle atención y ver cómo corregís eso. Es que mirala, parece niña con parálisis mental, sólo le falta abrir la boca y babear. Yo a esa edad andaba corriendo por la casa, desarmando aparatos, jodiendo a mi papá pa’ que jugara conmigo y mamándole gallo a mi mamá. Y esta ahí como autista, callada y disipada todas las tardes y cuando habla dice un montón de cosas raras que ni se entienden y después se pone máscaras y capas y agarra su peluche como si fueran siameses. De verdad verdad que ando bien preocupado. Yo no sé esta peladita a quién le sacó eso de la lectura.

 

Tras ganar su primer premio en efectivo, cambiarlo por brandy y cerveza y beberlos con sus rivales, descubrió su pasión por las letras y que la sopa en realidad sí es un buen alimento ...

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Confianza

Confianza

Uno, dos, tres pasos. Lento, muy lento. Podría gastar toda la mañana en darle una vuelta completa al patio. Descanso cada diez o…

La mesa está puesta

Comodidad

Despiértame con tu indecisión. Soy nueva en esto, ¡maldita sea! Soy tú. Verás esa mirada en mis ojos; tal vez pienses que quedo…

Volver arriba