Skip to content

Extraterrestre

Cuentan de un planeta llamado Platón donde la gente no tiene coloración en la piel ni en la ropa, tampoco el ecosistema. Los mares son blanco o negro y en vista panorámica todo se torna grisáceo.

El ánimo que impera entre sus habitantes es sombrío y cabizbajo, paciente y solitario, en espera de que algo suceda y cambie la percepción de las cosas.

Los platónicos esperan una deidad personal que llene de color sus días, una señal que con delicadeza les cambie el alma. Y así, en sincronía con alguien, percibir y revivir ese halo de sensaciones que solamente podría lograr el amor.

Escritora. Observadora de la vida y los detalles. Me gusta compartir lo que veo, escribir con un ojo en lo real y el otro en lo imaginario.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Cuenta regresiva

Infancia

La última vez que Marlon vio a su abuelo fue cuando tenía 8 años. Era un domingo nada extraño, de esos que debía…

Vértigo

Confianza

A veces caer no es caer, es volar. Qué más da cuando el abismo no tiene fondo, como el desgano o como el…

Brahatmahamabra yoga

Amor y amistad

Todo empezó cuando cumplí un mes en la clase. Los amigos me decían «hacer yoga te cambia la vida», pero nunca pensé que…

De vacíos y desencuentros

Humo

No existo. Me he desarmado de adentro hacia afuera, he dejado la piel en esos besos, he sacado las palabras al viento, desgastando…

Volver arriba