Skip to content

Hambriento de totalidad

Hambriento de totalidad, luego de milenios de extravío el ser viene de vuelta. El espíritu se asienta bajo el cuerpo, la conciencia comienza de nuevo a delinear su figura en el espejo.

Las manos dejan de temblar, el miedo huye por ese camino primigenio que a esta altura ha dejado de distinguirse. Luego de milenios de respirar en la niebla, el espíritu se siente entrenado para ejercicios mayores.

Los antiguos sabían que después de la tormenta se ve claro y se respira fresco. Sin embargo, son muy pocos quienes conservan energías para salir a caminar después de la tormenta.

Hambriento de totalidad, luego de milenios de extravío, el ser viene de vuelta.

 

 

Escritor. Ensayista y poeta, su escritura se centra en extraer situaciones estéticas del sistema nervioso central.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Entonces lo sabrás…

Amor y amistad

Julia empezaba a pensar en el amor y preocupada le preguntó a su madre cómo podría darse cuenta de si estaba enamoraba. «Muy…

Salomónica

Amor y amistad

Intentó el honesto amor de Octavio, sus zalamerías, sus guiños, sus flores siempre luminosas, hasta sus promesas de rizos ensortijados y manos perpetuamente…

Volver arriba