Skip to content

La pista de los caracoles

Imagina una pared llena de caracoles de mar llamándote a lo lejos con un canto, casi un susurro. ¿Lo tienes?

Ese lugar es la casa de mis vecinos y ese muro evoca la imagen de un marino que, según cuentan los viejos, fue raptado por el profundo océano.

No saben si fue una ola la que lo abrazó o si el color lo condujo al agua; de lo único que están seguros es que al poner un terso caracol en tu oído puedes escuchar las palabras de aquel hombre: pistas, melodías que te conducirán a la infinidad celeste, donde él está.

 

Loading
Escritora. Observadora de la vida y los detalles. Me gusta compartir lo que veo, escribir con un ojo en lo real y el otro en lo imaginario.
Soy grafitero, autodidacta. Empecé a pintar hace aproximadamente 4 años de manera ilegal, para luego enfocarme en pintar de manera un poco más elaborada. También fui buscando algunas alternativas nuevas hasta llegar a la ilustración digital. Mi trabajo está basado en lo místico y religioso, en dualidades y deidades. Técnicamente me gustan las cosas mixtas y poder jugar con varias herramientas en un solo proyecto, pero sólo me gusta si es análogo. En mi trabajo digital me gusta usar únicamente la computadora, sin ninguna técnica extra.
Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Confiando en el etéreo

Confianza

La página web era lo único que le quedaba al escritor, pero nadie lo sabía y ese era el problema: ya nada lo…

Pulpa inmortal

Grasa

Cuando descubrí que tu camino era el enredo, que tu tranquilidad reposaba en los laberintos del drama, cuando entendí que encontrabas sosiego solo…

Posmodernidad

Desafío

Todo es posmo. Hoy es posmo. Posmañana, posTierra, pospersona, posponerse de vuelta en la calle con tal de tener algo que defender. Poslucha,…

Volver arriba