Tu mirada, horizonte de tierra encubierto, ínsula de la más aguerrida sequía y tú, un hombre tan solitario como lo es un desierto sin sol. Nuestro futuro entonces es incertidumbre que lo anega todo.
No pares, ¡sigue leyendo!
Alado deletéreo
Tara intentaba sonreír con la mejor de sus caras, estaba acostumbrada a fingir y las pastillas la ayudaban a que la realidad no…
La hoguera
—Enciende el fuego de una vez, ya debemos irnos —le dijo. El niño, nervioso, arrojó una rama prendida sobre el montón de paja…




