Tu mirada, horizonte de tierra encubierto, ínsula de la más aguerrida sequía y tú, un hombre tan solitario como lo es un desierto sin sol. Nuestro futuro entonces es incertidumbre que lo anega todo.
No pares, ¡sigue leyendo!
Amar por amar
El metro estaba atiborrado. Tuve suerte de que se desocupara un lugar y pude sentarme, me hacía falta porque llevaba mi bolsa, un…
Para otro día
Luis, desde sus seis años de experiencia en el mundo, mira un cartel pegado en la pared de su colegio. Debajo de la…
Pero ya era tarde
A los dos años de edad, cuatro momentos quedaron para siempre en su cerebro como gifs perpetuos y palpitantes que habría de recordar…




