Las piedras, la tierra suelta y fresca, los árboles y sus raíces de granito, los brotes apenas anunciados, las tortuosidades de los ríos; plumas olvidadas en el hueco de un tronco, huesos y dientes amarillos de tiempo, pieles resecas y polvo, las llamadas a mitad de la noche, las historias de luces tenues; la ira bullente, el desprecio, las tristezas, esa esperanza, su sonrisa, la mirada luminosa: todo lo sólido se desvanece en el aire.
No pares, ¡sigue leyendo!
Buena estrella
Karina es una de esas personas que nació con estrella. Buena en todo lo que se proponía se constituyó como artista y diseñadora…
Sueño en llamas
Deja de mirarme así. Tus ojos están atravesando mi espalda mientras camino de regreso a casa. ¿No puedes decir nada? ¿No puedes gritar?…
De berrinches y antagonías
Chillan, gruñen, se toman cualquier leche rancia y asquerosa que sacan de cajones empolvados. Mueven las manos como si quisieran ser pájaros y…
Insuficiencia
Algo faltaba en su ventana. No, no eran las flores marchitas de la cuna de Moisés, tampoco eran las persianas. En su lugar…




