El cielo fracturado
presagio, de vendaval.
Refluyen, intensidades
concentraciones
a un cuerpo constelado
precipitado, de emociones.
Cromografía vertiginosa
saturación, que mata
de contrastes que inundan
ojos
aromas
huelen, contradicción.
Este punto, reventado
de límites
muerde sus ojos
arranca sus orejas
corta sus manos
grita
gime la náusea.
llora
Marea de color
erupción de sensación
explosión colérica
una gota de conciencia
embestida por el día segador
se derrama en el lienzo de su recuerdo
amorfa sin confines.
















