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Lluvias de agosto

Flota sobre el agua la flor,
y río abajo la tarde desciende
mañana los árboles silbarán
en el incendio,
¿o será otra apacible noche?

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Me enseñaron a escribir y a contar desde los tres años con ayuda de naipes, corcholatas de colores y revistas de ciencia. Mi televisión (de esas grandotas de madera ) no se veía, así que tenía que imaginarme lo que sucedía adentro, ¡oh imaginación! La poesía es como un sol, adentro, único y salvado: respirar de sus manos amigas, como de pájaros azules que se vuelan por el cráneo, pisar el pasto seco y el aroma acuarela de los mercados, decir con sus jaulas las negras olas desnudas que me toman por el brazo; el sol ondula por encima, como un pálido disco blanco enjuagado. Cuando no trabajo en mi laboratorio me gusta salir a caminar mucho y visitar el océano, ¡ah! y los efectos psicodélicos de las guitarras jaguar. Me gustan las puertas viejas y vencidas, los paseos sin sentido y el viento en la cara cuando voy en moto. No me gusta cortarme el cabello.
¡Hola! Soy Esther. Nací y crecí en el norte del país, donde la bonita tradición del shopping, el cable en inglés, la artesanía mexicana, el anime del 7 y la música de los Beatles marcaron mi adolescencia y mi trabajo. Enjoy.

No pares, ¡sigue leyendo!

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