La casa quedó cerrada por dentro. Poco antes de prenderle fuego, Jonás sintió la respiración de María en su espalda; el pequeño aliento con el que vislumbró, lleno de alegría, que faltaba muy poco para estar con ella en el lecho de su descanso, en esa pequeña cajita que la guardaba.
No pares, ¡sigue leyendo!
La era del hidrógeno
Me cagan las tardes como hoy Que llueve y llueve con su chipi chipi Como la lógica de la vida Que te jode…
Piernas
El viejo acaricia sus barbas con impaciencia y me mira confundido perdiendo definitivamente el hilo de la historia. Algo aturde sus procesos, algo…
Sol de Marzo
Ando en el centro. ¡Ya!, ahora. Enamorado del sol de Marzo y con el cabello alborotado por el sueño. Ando como el sol…




