La casa quedó cerrada por dentro. Poco antes de prenderle fuego, Jonás sintió la respiración de María en su espalda; el pequeño aliento con el que vislumbró, lleno de alegría, que faltaba muy poco para estar con ella en el lecho de su descanso, en esa pequeña cajita que la guardaba.
Leonora Alonso
Escritora. «Larga y ardua es la enseñanza por medio de la teoría, corta y eficaz por medio del ejemplo.» –Anónimo
Salomónica
Intentó el honesto amor de Octavio, sus zalamerías, sus guiños, sus flores siempre luminosas, hasta sus promesas de rizos ensortijados y manos perpetuamente…
Crear
Esto que somos y lo que fuimos: fiesta de estrellas aferradas al beso anónimo, a la caricia prehistórica de noches centuplicadas derramándose sobre…
El Cardenal
Como el humo sueña deshacerse el cardenal como un corazón en un puño y escaparse de la jaula
Autómata de sonrisas
Me molestan las voces, todas las voces que se enciman sobre el revoloteo de las alas de los moscas que vuelan en mi…




