Skip to content

Sólo por eso los peces

La cosa con romper en llanto no es llorar, sino que todo lo que eres, lo que piensas, lo que sientes, la piel y el color de tus ojos se dispersa en lágrimas, aun si tienes lunares o pecas o mucho o poco cabello, se rompe. Es como esa vasija vieja que se astilla en muchas partecitas y deja caer lo que tenía dentro; si eran palabras se hacen viento, si eran flores se hacen suelo; si vacío, más espacio, más hueco, más tiempo. Romper en llanto es romperse en llanto. Y está bien.

*

Todo alrededor es agua, en un estado de la materia o en otro, pero a fin de cuentas es agua. Todas las cosas tienen gotas de diferentes pesos, de diferentes tamaños de diferentes calores y fríos, de diferentes viajes. A veces me parece que las nubes se forman de recuerdos, de gente hecha memoria evaporada que sube con tal de salirse de las cabezas, de escapar de las ideas y ser solamente memoria por un ratito, hasta que tienen que caer de nuevo y regar la tierra, mojar el suelo. Todo alrededor es agua. Sólo por eso podemos ser peces.

 

Escritora. Mar de nervios en esta carne contrahecha. Sentir, sentir, sentir. Y de ahí pensar. Y así decir. Y en todo eso vivir. Vivo colgada de la parte baja de la J en la palabra ojalá.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Las sustancias

Shots

¿Cansado de la rutina en la oficina? ¿Hastiada de la monótona vida familiar? ¿Impaciente por explorar, pero temeroso de los riesgos? ¿INSATISFECHO y…

Bajo una estrella negra

Carnada

Mi amada que no quiere amarme. Mi vida que no puede amarme. Las seduzco a ambas. —Jack Kerouac Kareli, puerta eterna de Calakmul…

Volver arriba