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Un globo, muchos globos

Uno.

Todos esos carros de carreras a contracorriente de mi atención… fuuuuuuuuuuuummm, uno, otro, cuatro, seis, todos. Uno tras otro en una trayectoria lineal casi perfecta, donde cada uno intuye que la combinación distancia/tiempo hará de una milésima de segundo una barrera más que romper. Apago la televisión, me asomo a la ventana, pasa un carro: una pareja de enamorados se despide. Mis ojos se entibian. El aire, la bocanada de calor, el olor a neumático, los toldos a ras de ese sol. Tu nariz en mi cuello, mi cabello huidizo de tu olor; todo, otra vez todo vuelve a mí como si las noches sin vernos hubieran sido olvidadas, por ti o por mí, por ambos.

Dos.

El campo abierto, los globos volando, mi pie a punto de entrar en una de esas canastas. Son apenas las 7 y la perspectiva cartesiana está por comenzar. Dejas de ser el centro, me da miedo volar.

Escritora. Escribe para no olvidar(se). Escribe recordando que las letras divagan entre libros e imágenes, por eso se apresura a aprehenderlas. Escribe porque le atraen los instantes. Escribe porque le desespera esperar. Escribe aunque su letra sea todo menos bonita.

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Humo

Emerger como un héroe a través del humo de tu cigarro, agitar esas tristes aguas de los bares olvidados antecedido por una brasa…

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Tempestad

Me cagan las tardes como hoy Que llueve y llueve con su chipi chipi Como la lógica de la vida Que te jode…

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