Skip to content

Angustia (cómo matarla)

El corazón, las ideas, los pies y la mirada en diferentes lugares; efectos de una sobredosis de realidad. Aún frente al espejo, ve mucho más de lo que necesita. Ya no puede más.

Reconoce al anquilosado rival. Pupilas no dilatadas. Corazón fuera de ritmo. Retorcido espacio-tiempo. Pierde el control.

[…]

Busca entre el pequeño cajón y encuentra una vieja arma.

Algo explota.

La vida sigue arrítmica, pero es distinto. Acepta no haber recuperado el control.

Ahora no le importa.

 

Escritor. Hombre bueno, de mal genio. Escribo, leo, vendo, imagino y fumo cosas.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

La abducción

Ciudad

Los primeros testigos aseguraban haber mirado una luz que resplandecía tanto, que prácticamente hacía imposible ver algo más que la misma luz; en…

Volver arriba