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Autocombustión

Hace tiempo debí decirlo, pero las palabras no son mi fuerte y mucho menos cuando se trata de decirte que te amo sin preámbulos ni concesiones, sin más adornos que estos sentimientos que temo que me destruyan, que te destruyan, que volatilicen algo que ni siquiera ha tenido principio.

Temo el rechazo. Temo que te alejes y que te pierdas entre sombras para no volver. Temo que mi vergüenza sea tan grande que no pueda yo mirarte de nuevo a los ojos y sonreírte con la sonrisa estúpida que pongo cada vez que no sé qué hacer.

Fui coleccionado palabras, sentimientos, sueños y temores que terminaron por explotar, que se volvieron metástasis de melancolía, de por qués, de hubieras, de anhelos, y acabé queriendo echar todo por la borda, escapar, correr, volar.

La noche que me embarqué para huir de mí, decidí no decirte nada. Las palabras ardieron y amenazaron mi frágil estabilidad. Fue inútil vomitarlas, decirlas, escribirlas, nombrarlas, deshacerme de ellas. Mi libertad quedó sesgada por el amor que te tengo, y lo peor es que tú ni lo sabes.

 

Escritor. Es padre de una pulga atómica y huérfano de un niño que era demasiado bueno para estar en este mundo. Ateo por convicción y no por moda a pesar de la insistencia de el Diablo por acercarse a Dios, consumidor compulsivo de música y lector voraz por temporadas.

Actor truncado convertido en pseudo-cinéfilo que evita las películas sin contenido, disfruta de las comedias ácidas y rehúye el cine gore. También disfruta de aquellas comedias románticas en las que todos son felices por siempre jamás (iluso). Tiene noches de insomnio involuntario, sobre todo cuando el peso de la vida le parece excesivo para llevarlo sobre sus hombros.
Paciente rebelde que tiene miedo de tomarse las pastillas (cree que pueden volverle una persona cuerda). Rockstar frustrado, y escritor que vierte lo que piensa y siente en cualquier papel que se le ponga enfrente. Si les interesa conocerlo, amarlo, odiarlo, despreciarlo, etiquetarlo, felicitarlo o consumirlo, sólo tienen que leerlo.

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