Skip to content

Caer blandito

Es incoherente, me atrevo a decirlo, pero no hay cosa que desee más todos los días, a cada hora, desde que me levanto, cuando llego a casa, que volver a estar contigo y poner mi cuerpo despacito sobre ti.

Irnos volando mientras contemplas mis sueños y sin una palabra soportas mis movimientos. No importa si son discretos o desafiantes, tú siempre me abrazas, aun sin miembros posibles para sentirme, y finalmente me das confort.

Tú siempre afable, querida, mi cama.

Escritora. Observadora de la vida y los detalles. Me gusta compartir lo que veo, escribir con un ojo en lo real y el otro en lo imaginario.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

La incertidumbre del amor

Incertidumbre

El sol brillaba en todo su esplendor iluminando con sus rayos el jardín. El aire era caliente y los insectos zumbaban acompañando el…

Volver arriba