Skip to content

Caer blandito

Es incoherente, me atrevo a decirlo, pero no hay cosa que desee más todos los días, a cada hora, desde que me levanto, cuando llego a casa, que volver a estar contigo y poner mi cuerpo despacito sobre ti.

Irnos volando mientras contemplas mis sueños y sin una palabra soportas mis movimientos. No importa si son discretos o desafiantes, tú siempre me abrazas, aun sin miembros posibles para sentirme, y finalmente me das confort.

Tú siempre afable, querida, mi cama.

Escritora. Observadora de la vida y los detalles. Me gusta compartir lo que veo, escribir con un ojo en lo real y el otro en lo imaginario.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Oblación

Primero fue el texto

Ahí está el círculo de filosofías forjadas y oro opaco, el universo negro de brillos palpitantes. Ahí está, entregado como ofrenda por el…

Tris tras

Ansiedad

Abrió la puerta y ahí estaba. El siguiente suceso fue súbito; tanto, que por más que se empeñó en enterarse, su cerebro no…

No sin ella

Llamada

Nadie escuchó sus pasos apurados bajar la escalera. Nadie imaginó que la joven favorita del pueblo, la más diligente y llena de vida…

Volver arriba