Skip to content

Intervención

Hay que aferrarse a lo que más se quiere. Eso, y deshacerse de lo prescindible.

Miró su brazo.

Lo cortó.

Se hizo un torniquete:
Resistió a la gangrena.

 

 

Escritora. Cafeinómana, observadora, insomne. De ser trapecista caminaría todo el tiempo por las orillas.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Mis manos han vivido más que yo

Confianza

Mis manos han vivido más que yo. En ellas deposito mi confianza. ¿Si no fue con manos expertas, con qué?/El demiurgo nos moldeó…

Volver arriba