Que tus ojos fallen bajo el peso de mis manos.
Que mi nombre te haga estallar la lengua, que tu sexo húmedo de miedo me recuerde.
Que revientes de frío.
Que una sombra te ampute el día que viene.
No pares, ¡sigue leyendo!
Hace tiempo que busco la manera de salir. De irme por entre las lineas de mi aliento loco, lento. Estoy hasta el fondo, nadando…
En las lenguas amarradas de una ciudad gigante cohabita la simple luz de una mujer desesperada. Los tintes grises de la existencia entran…
Otro más de mis memorables quiebres. Desde hacía tiempo mis amigos pensaban que ya tenía suficiente. Pero yo tanto te amé, que por…
A los dos años de edad, cuatro momentos quedaron para siempre en su cerebro como gifs perpetuos y palpitantes que habría de recordar…