Guáchate nomás cómo se topa el barrio desde arriba. A todo dar. Malo que no semos águilas para vidiar a las vecinas arreglarse, los oclayos aquí fallan. Chingos de tatsis ruleteando, pa’ ganarme la vida, yo mi ranfla no la trabajaba. ¿Se ve tantamadre desde aquí, veá? Si a mí me tocara organizarlos, me desentendía del desmadre. Porque ya lo dijo mi compadre, a estos borregos no hay quien los cambie. Toda la gente anda de aquí pa’llá en el güiri güiri. Que sí, que no, que chinga tu madre, que chingues la tuya, y que me dice, y que le digo, y que me dice: dice no dice, es puro chisme dice, ni les des viada. Cábrones sestos, no les para el hocico. Y es que osease, sistá padre pero guachándolos de uno en uno, ya en bola de pedo sacan. Luego quesque el gobierno ha arreglado y dejado bien bonito pero ni es cierto, pura farsa, desde aquí se mira clarito que está culero pues. El pavimento y todo. Eso sí no huele feo el ambiente como según rumoran, a mí rico se me hizo. Y pues ya, yo ya me borro, pinche bola de sanababichis se lo lavan. Atentamente Dios.
Adan Brontis
Soñador. Escritor con los ojos abiertos. Mirada en la espalda. Aprendió a vivir las calles, los buenos tacos y el sudor de las mujeres. México es un puñal clavado en su espalda.
1, 2, 3, por mí y por mi diente que está en el piso
Estuvo mal que no cerrara la boca, porque cuando me caí no hubo modo de contener la sangre que escurría a borbotones, como…
3:57 a.m.
Una oscuridad húmeda como de tango, de triste y noble cuchillo tramontina y de ropa complicada: negros paños inmemoriales olorosos a aceite viejo…
Elipsis
El silencio sólo es una palabra sin leer que se esconde en la carne entre el colchón y la almohada o en un…




