Skip to content

Cicatriz

No hagas más de lo debido
ni salgas con un botón dorado ni la mejor corbata
no digas la mejor mentira
ni dejes de embriagarte un día antes.

Mucho menos gastes los pesos que te quedan.
Nunca sabes cuánto pesan los reclamos y los insultos
hasta que no tienes una cuenta modesta.

La cicatriz de todos es el paraíso de unos cuantos.

De todos modos duele
y no va a dejar de doler porque te lo propongas
ni mucho menos porque te vistas de lentejuela
con todo lo que puedas pagar o deber
con lo mucho que te permitan deber.

Al final no es tan simple
todos queremos llegar a la hora precisa
al estilo preciso al tono preciso
a la aceptación del mundo.

Alguien dirá:

«Este fue el mayor de los cabrones».

Y otros sólo pasarán de largo
y tú ahí
con el eterno deseo de que ya termine.

Escritor. Editor y librólogo de lunes a domingo, trabajo desde el balconcito de mi casa, al lado de las dueñas de mis quincenas. Escucho música todo el día y como a mis horas. No me gustan las mascotas que puedan dejar pelos.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Hombre del mañana

Futuro

Un día me voy a levantar a una hora razonable, voy a desayunar algo más que café (jugo, dos rebanadas de tocino, pan…

En la mitad de la plaza

Confianza

En la mitad de la plaza de una ciudad que parece desierto, se despierta con un niño en el regazo. Hace un esfuerzo…

Volver arriba