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De nuevo

Piensa que debió haberse adueñado de la ciudad cuando tuvo la oportunidad, pero ahora ya es demasiado tarde. La ciudad flota a cientos de metros por encima del desierto y no hay manera de llegar a ella. Lo único que le queda en este momento es asumirse como parte de un mundo conformado por gente prescindible, marginados y olvidados que se ganaron su lugar en el destierro, un mundo en el que ella habrá de labrar su propia suerte y salvar su propia vida. Se consuela un poco, quizá, en el hecho de no haber perdido a su mascota y en que aún le queda un bocado dulce para pasar la amargura de esta situación, de su confinamiento.

La ciudad se ha ido flotando y junto con ella se han ido la historia, la literatura, la música, la ciencia. Habrá que hacerlo todo de nuevo, habrá que comenzar desde el principio.

¿Cómo se hacía el fuego?
Se imagina tratando de hacer las primeras canciones del mundo que le han dejado, los primeros garabatos destinados a descifrar la árida extensión de su realidad. Y la niña canta.

¿Y el amor? ¿Acaso hay que construirlo todo de nuevo?
Piensa en el trabajo que hay por delante y en lo cansado que será encariñarse de nuevo con todo, en la fatiga de nombrarlo todo. Pero por ahora no hay que preocuparse demasiado. Así que la niña canta.

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Ulises Granados
Músico, escritor, lector, cinéfilo, melómano, hijo, primo, hermano y amigo nacido en la ciudad de México un hermoso y soleado miércoles 29 de febrero de 1984. Gusta de todas las formas de la imaginación y del humor sin discriminación alguna. También disfruta ocasionalmente de una buena novela policiaca. Sostiene que la escritura literaria es una búsqueda donde la voz del escritor debe ser la única constante. En alguna reunión llegó a afirmar: “Puedo suscribirme a cualquier corriente de pensamiento, siempre y cuando sea lo bastante corriente”. No ha recibido ninguna distinción literaria, pero ha otorgado dos títulos de “Abuela Honoris Causa” hasta el momento. El primero a Susan Sontag por su labor crítica y, sobre todo, por esta fotografía; el segundo a Wisława Szymborska por su obra poética y por la persona que imagina detrás de esos poemas. Participó en el proyecto de investigación de literatura policiaca “Crimen y ficción”. Actualmente escribe una columna mensual de cine para la revista Síncope, mantiene el blog “Antología (no tan) arbitraria de textos” y toca la guitarra en la banda mexicana de swing Cotton’s.

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