Tu mirada, horizonte de tierra encubierto, ínsula de la más aguerrida sequía y tú, un hombre tan solitario como lo es un desierto sin sol. Nuestro futuro entonces es incertidumbre que lo anega todo.
Nada más triste
Con el filo de la navaja sobre su muñeca, Ana cambió de opinión: no iba a matarse, iba a matarlo a él. Sabía,…
De etéreo a líquido
Derramarnos en vaso sin labios a pesar de la sequía de las almas es verter sin salpicar, transvasar sin recipiente o transfundir sin…
Esta noche quiero que cierres los ojos
Apaga la luz, vamos a escondernos entre las sombras para arrancarnos la piel y tocarnos uno a uno los músculos del cuerpo. Vamos…




