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Extraterrestre

Cuentan de un planeta llamado Platón donde la gente no tiene coloración en la piel ni en la ropa, tampoco el ecosistema. Los mares son blanco o negro y en vista panorámica todo se torna grisáceo.

El ánimo que impera entre sus habitantes es sombrío y cabizbajo, paciente y solitario, en espera de que algo suceda y cambie la percepción de las cosas.

Los platónicos esperan una deidad personal que llene de color sus días, una señal que con delicadeza les cambie el alma. Y así, en sincronía con alguien, percibir y revivir ese halo de sensaciones que solamente podría lograr el amor.

Escritora. Observadora de la vida y los detalles. Me gusta compartir lo que veo, escribir con un ojo en lo real y el otro en lo imaginario.

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In memoriam

Llamada

Las bajas obsesiones bullen en bajo. Hierven con la paciencia del universo a través de eones para luego estallar en cataclismos, sismos, explosiones,…

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