Ando en el centro.
¡Ya!, ahora.
Enamorado del sol de Marzo
y con el cabello alborotado por el sueño.
Ando como el sol de febrero
escupiendo rayos distantes
que limpian las calles y llevo
el tiempo de tu cara en mis ojos.
He aprendido la diversión de los viejos,
a apreciar el desfile de muchachas,
como un vegetal, sentado y quieto,
esperando que los árboles lleguen
a la avenida o al infierno,
lo que pase,
lo que pase primero.
Sol de Marzo
No pares, ¡sigue leyendo!
Estampa de silencio
Noche, pura noche: profunda, madura, desgajada. Hablan los pájaros en ausencia, en coqueteo evasivo que se cuelga entre las ramas cuando los árboles…
Caer la nieve
Nunca veré la nieve caer. Nevar. Podría hacerlo si fuera a algún lugar donde la nieve cae. Pero incluso así, no vería nevar…
El dios de la cueva
Me invitó al camerino. "¿Du yu guana guet jai?", ji sed luego de arremangarse la camisa satinada y negra y de enjuagarse el…




