Mira, paps, el chiste nada más es chingarle, venir a pegarle recio y diarina y huevo. ¿Ya habías entrenado antes? Ahuevo. Vamos a empezar con cardio y una rutina general, pa que no haya pedo y nos vayamos acoplando. Yo te recomiendo que vengas en la mañana que no hay gente: vienes, te pongo una putiza y te vas con pila. Porque eso sí, te voy a poner unas putizas chulas, rey, pero en 2 mesecitos… beach body, cabrón. Si en 2 meses no eres un culo me dices “Sabes qué, John, chinga a tu madre” y le paso por guáguara.
Entonces, vamos a rodar 30 minutitos y subes a hacer doscientas abdominales, como puedas y como quieras, pero doscientas. Ya después te chingas tu proteína y vamos a hacer pecho y bíceps; terminando, me pagas otras doscientas de abdomen y vámonos Ricky Ricón. Y en la tarde no me vayas a tragar garnacha, mejor te preparas un atuncito y aunque sea en el metro te lo chingas. Métele también arroz y nada de chela, canijo.
¿Te quieres poner mamado o qué? Tons no la haga de a pedo, póngase sus audífonos y a chingarle que ahorita tu metabolismo está avanzado y si le bajas te vas a lesionar. Así me pasó a mí, por eso tuve que dejarlo. Ya estaba a dos meses del nacional, ¡ahuevo! Pero me puse de Barbie y me rompí los ligamentos del muslo, ya sabes “Pinche, John, ibas para ganar, te la hubieran pelado”, pero pues así es esto, papá. Así que órale, que me debes tus doscientas de hoy y quiero que le subas peso a la barrita inclinada. Aquí viene a chingarle ¿o qué?