Skip to content

Mañana

Así será mañana, después de recibir tu costilla. Será justo cuando termine de preparar el pan y la mesa esté lista. Ahí, entre los siglos de tradición, me romperás la quijada de un golpe por ser la más terrible de todas: por esperar a que todos se duerman para limpiar las ventanas y asaltar la casa con olor a vinagre. Ahí esconderás el pasado de tu madre y maldecirás el nombre de tu abuelo.

Luego, mientras los hijos entran y salen maldiciéndonos, dirás que todo es una mierda y patearás mi rostro para después decir que «esta es tu casa» y soy una puta. Tomarás mis puños con fuerza en la calle y con una sonrisa saludarás al cura y a la vecina.

Mañana, a primera hora, gritarás que quite esa cara de sufrida y me ponga a trabajar, que soy una inútil cada vez más gorda y aburrida. Estarás enfermo y tendré que estar ahí para recordarte cuando me llevaste a vivir lejos y eras tan guapo.

Será cuando despierte el sol y con él tu más perfecta obra.

Así lo dicta el testamento y la primera plana del periódico. Mañana seré yo, esa a quien llamarán a juicio antes que a todos por solapar los vicios de la humanidad, a menos que esta noche tome entre mis puños tu cuello y piense en lo infeliz que voy a ser, y te escupa por cada «linda» o «nena» muerta, y tome con tu aliento cada vida al servicio de tu piel, miedos o historia. Quedan unas horas para prender con tu cuerpo la hoguera del mundo y decir entre dientes que ya está por llegar la mañana.

Escritor. Editor y librólogo de lunes a domingo, trabajo desde el balconcito de mi casa, al lado de las dueñas de mis quincenas. Escucho música todo el día y como a mis horas. No me gustan las mascotas que puedan dejar pelos.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Las escondidas

Obstáculo

Este es el juego: me escondo y me buscas. Luego, tú te escondes y te busco yo. Luego, los dos nos escondemos y…

Un poco más

Shots

Subí montañas, crucé océanos y conquisté las cavernas más profundas. Nadé en tinacos llenos de billetes de alta denominación y cedí todo a…

Herida de mujer

Primero fue el texto

Cuando la niña terminó de leer las últimas páginas de un libro que nadie le había prohibido pero que sabía le estaba vedado,…

Volver arriba