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Mis manos han vivido más que yo

Mis manos han vivido más que yo. En ellas deposito mi confianza. ¿Si no fue con manos expertas, con qué?/El demiurgo nos moldeó. Recoges la flor hermosa de temblorosos llantos. Entre tus manos la tomas y alzándola dices: «Se abren los pétalos, dejando al descubierto el núcleo de su majestad flor/Porque confían plenamente en la bondad del sol». Si llegara a picarte una abeja el dedo, ¡muérdetelo! Que no te duela que lo tengas inerte. Tras la parábola del arcoíris corre/Donde los dedos del demiurgo chapotearon alegres para darnos color.

Escritor. Se dedica actualmente a hacer sándwiches con el cubre y porta objetos. En el laboratorio analiza muestras de su propia saliva para observar paisajes que luego describe literariamente.

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¡Hablad!

Alquiler

¿Carece todo de sentido? Los árboles pierden hojas y ganan flores. El sueño de los Maculís ha terminado.

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Amor y amistad

Éramos amigos, la complicidad nos fue acercando cada vez más hasta que ya no hubo retorno. Valeria llegó a mi casa pocas semanas…

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