Saltear al contenido principal

Mujer metrópoli

Eran otros tiempos, o quizá fue que yo era otra; ser vivo entre los vivos, llama fatua queriendo vivir a costa de lo que fuera.

Los días eran insuficientes, las noches demasiado cortas. Se trataba de nunca dormir para jamas tener que despertar.

Vivir sin sosiego edificios y calles, en coche o en metro, llena de ebriedad, colmada de fiebre por andar sin fin: quería conocer todos los callejones, brincar de todas las ventanas. Subir y bajar todas las escaleras, tocar y ser tocada por todos los cuerpos. Acabar con con el duelo de nacer.

¡No te detengas, no te detengas! ¡No pienses! Sigue, sigue hasta la próxima esquina y dóblala mil veces, siempre habrá una banqueta, un faro, un bar o un putero, una vecindad. Repítete hasta la locura: yo soy la ciudad, yo soy la ciudad, yo soy, yo soy, yo yo yo…

Escritora. «Larga y ardua es la enseñanza por medio de la teoría, corta y eficaz por medio del ejemplo.» –Anónimo
Su semblanza - Sus shots -
Misi Fushi
Ilustradora. El color es una constante en mi trabajo. Algo tan cotidiano, para mí se transforma en un algo único, ilimitado, sin horizontes visibles, en algo infinito que puede introducirse en un formato simple como el papel ...
Su semblanza - Sus shots -
Escritora. «Larga y ardua es la enseñanza por medio de la teoría, corta y eficaz por medio del ejemplo.» –Anónimo
Su semblanza - Sus shots -
Misi Fushi
Ilustradora. El color es una constante en mi trabajo. Algo tan cotidiano, para mí se transforma en un algo único, ilimitado, sin horizontes visibles, en algo infinito que puede introducirse en un formato simple como el papel ...
Su semblanza - Sus shots -

Más shots para el sediento:

1
Plegaria De Tierra Herida

Plegaria de tierra herida

Señor de esta tierra herida/ llegamos hasta ti con la mirada sucia de cenizas/ y nublada de tanto desconsuelo/ de…

0
Ella Se Llama Cuando

Ella se llama Cuando

Cuando está recostada en la cama mirando a Milo, quien descansa boca arriba con los labios semiabiertos, la barbilla temblando…

1
Madrugada

Madrugada

Presentía el encuentro con una mandíbula que se quedara encajada en mis muslos. Unas garras que me derrumbaran, y que…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Volver arriba