Skip to content

No te duermes

Cierras los ojos, pero no te duermes.

Sientes cómo nacen del tornado las flores de cabellos autónomos y ojos desorbitados, las sientes parir al escarabajo obsesivo que hará rodar la boñiga de la noche.

La noche del silencio y el latido. La noche que se clavará en el cuello de todas las noches. La noche que no es noche sino diluvio de sombras. La noche de los pétalos negros y alados.

Cierras los ojos, sueñas todo lo que puedes. No te duermes.

 

En una vida anterior fui encargada de un videoclub en Ciudad Juárez, actriz de teatro: bolero, ángel, diabla, preciosa ridícula, cantante, abogada, mujer fatal, vividora, loca, desahuciada, princesa, bruja, rata bailarina, niña, niño, tortuga, anciana…; modelo, ayudante de un mago y faquir, vendedora de amuletos cósmicos en ferias del pueblo, vendedora de tiempos compartidos, asistente de un psiquiatra bebedor, mesera con escote amplio, telefonista de call-center, paseadora de perros, guionista, correctora de estilo, redactora publicitaria y estratega de contenidos web. Ahora vivo reencarnada en mí.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Escondite

Llamada

—Sí, estuvo tenaz. Daniel le tenía agarrada la mano cuando el Jonathan simplemente cerró los ojos y dejó de respirar. Y la ambulancia…

Zona franca

Aparato

Cuando recién llegaron a la Tierra un problema en el aterrizaje dividió la cápsula en dos partes y lo dejó sin comunicación, perdido…

Volver arriba