Acaba, de la misma manera como empieza. Es así. No es un ciclo, sólo es una línea interminable con cambios de color. Con tonos: fa, si bemol. Sostenidos. En la mano tengo una cerveza oscura. Es lo mismo con la luz, con los tipos de botella: verde o ámbar. No me gusta el tarro, la boca es demasiado ancha. Prefiero la botella y su beso frío de espuma ligera. Y el toque amargo. Siempre el toque amargo de la línea que no termina. La saliva, la mía, se derrite en esa amargura.
No pares, ¡sigue leyendo!
Soy humano
Soy humano. Soy el eslabón más alto en la cadena alimenticia. Soy el creador por antonomasia. Soy el destructor de recursos, el magnificador…
El pajarito
Hace unos meses desperté demasiado temprano y miré por la ventana. Había ahí un pajarito con una ramita en el pico. La dejó…
El último pendejo
Desconozco órdenes establecidos De los tiempos presentes y pasados De un futuro mamado De la tierra sin tierra De la tierra con cables…
Sorpresa
Un destello de luz rebota en la superficie de la mesa y luego va a estrellarse contra el ventanal de la cafetería, produciendo…




