Cuando sea grande, tendré un negocio de heridas.
Venderé dolor.
Será un éxito.
No pares, ¡sigue leyendo!
Desperté de un jalón y con el corazón acelerado. Abrí los ojos y volví a recostarme, escuché el silencio, respiré profundamente y cerré…
Ahí estaba nuevamente la joven aquella que no hacía más que llenarle de rocío los pensamientos esternónicos y salivosos. Parada en la barra…
Ese desgraciado me ha engañado como a una niña, uno más que resulta casado. Voy a beber un buen trago y tomaré un…