Cuando sea grande, tendré un negocio de heridas.
Venderé dolor.
Será un éxito.
No pares, ¡sigue leyendo!
Se reunieron en la única tarde soleada de aquel invierno. Beatriz había pasado su día inmóvil, sentada en la banca más solitaria de…
Mi tía dice que esta va para Gabriel que protege el matrimonio la anunciación la buena nueva le prende un sol que sube…
Emerger como un héroe a través del humo de tu cigarro, agitar esas tristes aguas de los bares olvidados antecedido por una brasa…
Y allí está, sentada defendiendo el poco espacio que ocupa, discutiendo con sus ganas de abrazarle, en cama lloriqueándole al oído mientras duerme…