Cuando sea grande, tendré un negocio de heridas.
Venderé dolor.
Será un éxito.
No pares, ¡sigue leyendo!
Cambio la página. El filo de la hoja me corta. No hay sangre, pero la abertura está hecha. Una punzada. ¿Qué libro era…
Mi maestro vino a verme con una duda en mente. Por primera vez en todos estos años parecía buscar mi consejo. —Creo que…
En aquel olvidado cuarto de hospital, el nieto le susurró al anciano lo siguiente: "A veces medirse se vuelve irracional y necesario, a…
¿Me amarías tanto hasta que se te duerman las manos y sientas que no volverás a sentir nada más que no sea mi…