Cuando sea grande, tendré un negocio de heridas.
Venderé dolor.
Será un éxito.
No pares, ¡sigue leyendo!
Que tus ojos fallen bajo el peso de mis manos. Que mi nombre te haga estallar la lengua, que tu sexo húmedo de…
Caminar sin rumbo fijo era tal vez una de las cosas que más le fascinaban en la vida. Salir y agarrar una calle…