Cuando sea grande, tendré un negocio de heridas.
Venderé dolor.
Será un éxito.
No pares, ¡sigue leyendo!
Dejó a un lado la escoba. Suspiró. Atravesó la puerta, la estancia y fue a sentarse en el sillón del fondo. Se buscó…
Cuerpos sin huesos: ahuecados ojos posados en borde alto donde el azul no existe ni se hinchan de agua las nubes. La luna…
Nadie nunca supo marcar con exactitud la línea que divide a los anhelos de las ansias. A los sueños de la impaciencia. Necesito…
Conservo sólo los guantes largos de mi madre. Siempre pensé que eran de raso fino, pero ahora veo que no. Siento que no…