Por ahora, tu vida y mi vida no se encuentran en ningún momento. Pero allá, en los bordes tumultuosos del futuro, en las sábanas quietas que aún no compartimos, nuestros espíritus continúan su sueño y mantienen un abrazo de fuego.
No pares, ¡sigue leyendo!
Un poema por hora
Así pasó el martes apretado, donde la lluvia acompañó la tarde, deshilachando cada palabra entre cervezas y ruido. Un par de señoras querían…
Desventura
Pánfilo era un tipo medio soso que trabajaba en el zoológico todos los días de la semana. Hoy lo encontraron muerto adentro de…
Dulces sueños
Me bañas con canciones de cuna y nunca me siento sola. ¿Qué clase de hechizo has lanzado sobre mí? Me matas de hambre…
La sima
El primer tramo del descenso fue ordinario. Pronto la penumbra y la marea, ajenas a las parvadas de estrellas, cobraron autonomía. Pero el…




