Skip to content

Apnea emocional

Los recuerdos los fueron borrando los años y los excesos.

Algunos se perdieron inexorablemente. Otros permanecen, fragmentados.

Mamá llorando junto a la ventana con el sol de las 6 de la tarde.

El programa favorito de mamá en la televisión.

La puerta del cuarto de mamá, entreabierta, a una distancia que acepto exagerada.

Recuerdo que dejé de contar los segundos sin respirar después de 30.

Y luego, de golpe, dejo de recordar.

 

Escritor. Hombre bueno, de mal genio. Escribo, leo, vendo, imagino y fumo cosas.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Todos los santos

Primero fue el texto

Rebosan las mesas. Los cántaros, los tarros de sal, el pan oloroso de recién cocido, los platos generosos de mole y arroz y…

Paria

Humo

Tomando en cuenta las últimas horas, días y meses, confieso que no soy más que un paria. Es más, si pensamos en aquella…

Volver arriba