¿Por qué nací aquí? ¿Por qué nací con ese tercer ojo certero? ¿Por qué nací con la insurrección atravesando el centro de mi espíritu? ¿Por qué nací con esa respiración que a veces se acaba de tan profunda?
¡DISPARA, QUE SÓLO VAS A MATAR A UN HOMBRE!
No pares, ¡sigue leyendo!
Dejó a un lado la escoba. Suspiró. Atravesó la puerta, la estancia y fue a sentarse en el sillón del fondo. Se buscó…
A la entrepierna de Karina la han llamado de mil formas. Detrás de un escritorio, entre filas de butacas, sobre inodoros públicos o…
En un instante la noche consumió la tarde y la luz se perdió entre las nubes. Un relámpago nos devolvió el día; a…
Una vez alguien me dijo –en aquellos días donde la gente aún me decía cosas– que el frío se encargaba de unir a…