Skip to content

En ojos cerrados

Antes de cerrar los ojos me dijo que no iba a morir. Recordé entonces que no debía llorar sino más bien prepararme para la llegada del  invierno.

Esa noche regresé a casa, triste, tan cabizbajo y metido en mí que ni siquiera reparé en que la jaula estaba abierta y que Édgar, el cuervo, no estaba.

La muerte de Rito, el hombre del bosque, me había dejado tan abatido que apenas abrí la puerta de mi recámara me tumbé en la cama y me quedé dormido.

A las seis de la mañana abrí los ojos instintivamente, como si en ese instante la jaula me hubiera hablado.

Afuera nevaba, todo era tan blanco que fue fácil hallar a Édgar enrojecido sobre el hielo y que, como Rito, no había muerto, sólo iba a cerrar los ojos y a dejar de volar para siempre.

Sin duda será un invierno triste, tan triste que quizá yo también decida cerrar los ojos y no morir.

Loading
Escritora. «Larga y ardua es la enseñanza por medio de la teoría, corta y eficaz por medio del ejemplo.» –Anónimo
Ilustradora. Pili Aguado (Tolosa, 1981) . Licenciada en Bellas Artes en la especialidad de Artes Gráficas. Bajo la marca LA ORUGA DE CELIA, Pili comienza a realizar varios diseños e ilustraciones aplicados a productos textiles, artesanales y decorativos, recibiendo varios encargos y distribuyendo sus productos en varias tiendas en Barcelona, Asturias, Valencia, Madrid, etc. Centrada en su labor como ilustradora, participa en varias muestras en España, es invitada para la realización de un libro de artista en una exposición en Chile y colabora con un colectivo mexicano aportando un dibujo para una exposición colectiva. Actualmente, se encuentra inmersa en varios proyectos de ilustración aplicada a diferentes ramas: editorial, web, etc., y se presenta dispuesta para participar en cualquier proyecto que pueda surgir.
Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Mare Frigoris

Shots

No me gustan las galletas de limón. Ni los dulces de menta. Por eso le dije que no. Pero tenía panecito de chocolate…

Volver arriba