Skip to content

Imposibilidades biológicas

Se dice que revivir a los organismos muertos es una improbabilidad. No es que los humanos lo estemos, o al menos no clínicamente. Y si es que hay un impedimento de índole orgánico, nuestras extremidades superiores reaccionan con estímulos tecnológicos. Basta estar conectados a una red o mover los dedos en un teclado táctil para saber lo que sucede en el mundo. Solo hay que desplazar las noticias en la pantalla, hacia abajo, de manera infinita.

Quizás nuestro corazón bombea sangre de manera aislada. Emite latidos a través de un mecanismo artificial que el cerebro no detecta. Existe la probabilidad de que haya dejado de recibir sus señales emotivas y de crear empatía en sus centros afectivos.

Pero no estamos muertos, no.

Nos convertimos en imposibilidad biológica, tal vez.

Escritora. Cafeinómana, observadora, insomne. De ser trapecista caminaría todo el tiempo por las orillas.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Consejos a una muchacha que se escapa

Pena

Cuando la lluvia se te enrede en las botas como alas y meteoros no desistas. Tampoco temas de la luna aplastante que se yergue a tus espaldas, ni a las temerosas brisas que se enrojecen como lenguas extranjeras. Ni al temor de las piernas cuando el miedo agita sus banderas terribles, ni al ocaso y sus colmillos despuntando en tu cara los instintos.

Una historia chica

Ansiedad

Sucede que se nace debajo de una historia —la grande— que pasa por encima de unos, que adoquina sobre la memoria de unos…

Volver arriba