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Instrucciones para dejar de llorar

Cuando comience el fin de esos tres minutos que parecieron eternos, empieza a limpiarte las lágrimas y los mocos. Quítate de la cara los últimos signos de compungimiento. Luego dejarás –casi automáticamente– de dirigir la atención a ti mismo. Destapa tu rostro, ya casi terminan esos tres minutos, seis meses u ocho años. Llora todas las lágrimas lo que puedes llorar, deshazte de ellas. Respira.

FIN

[Al Exmo. Cronopio, por enseñarme
involuntariamente a dejar de lado los motivos]

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Escritor. Hombre bueno, de mal genio. Escribo, leo, vendo, imagino y fumo cosas.
Ilustradora. Mujer a la que le cuesta trabajo describirse en pocas palabras, pero que en un intento de ello podría decir que es mitad mariposa, mitad escorpión. Buscadora incansable del placer de vivir, cazadora de sombras, recolectora de cristales, espía de ventanas, coleccionista de reflejos, soñadora, viajera, filósofa y psicoloca frustrada, apasionada, sensible ante cualquier estímulo, observadora compulsiva, amante del amor, de la humanidad, de las bellas artes, del erotismo, del conocimiento, de la naturaleza, de cualquier cosa que despierte su asombro y creatividad. Cree en la humanidad y en el arte como productor de conciencia social. Canta, dibuja, escribe y toma fotos para sentirse más viva.

No pares, ¡sigue leyendo!

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