Skip to content

Intervención

Hay que aferrarse a lo que más se quiere. Eso, y deshacerse de lo prescindible.

Miró su brazo.

Lo cortó.

Se hizo un torniquete:
Resistió a la gangrena.

 

 

Escritora. Cafeinómana, observadora, insomne. De ser trapecista caminaría todo el tiempo por las orillas.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Grasa

Primero fue el texto

Mira, paps, el chiste nada más es chingarle, venir a pegarle recio y diarina y huevo. ¿Ya habías entrenado antes? Ahuevo. Vamos a…

40 días

Esperanza

Un serpentario de emociones te hacen ir y venir entre el bosque de mi casa y tus entrañas. Adivino que tus ojos negros…

Volver arriba