Skip to content

Juegos con el aire

Fueron interminables horas de interminables juegos,  tus máscaras y tus escondites.

Te encantaba cerrar los ojos y correr como si fueses tres personas juntas.

No podías quedarte sólo ahí.

Te perdiste en el bosque, algunos dicen que fue culpa del sol en día nublado, que te evaporaste. Otros aseguran que corriste tan rápido que  trascendiste al aire que te detenía.

Yo sigo pensando que estás cerca.

Con la sonrisa escondida tras la quimérica máscara que hayas inventado.

 

Escritor. Hombre bueno, de mal genio. Escribo, leo, vendo, imagino y fumo cosas.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Elevación

Comodidad

Un instante en tu mano me bastó para reconocerte. Unos minutos en los que el frío se desvaneció y reconocí los síntomas del…

Los matices de la pena

Error

Amanece en color sentencia de muerte: oliendo a madre agonizante de aflicción y familia y amigos avergonzados. Quedó por ahí, una noche rancia…

Olvídate de todo

Espíritu

«Lo primero que hay que hacer es dejarse de bobadas», me dijo mi madre cuando cumplí 7 años. «Olvídate de que las hadas…

Volver arriba