Niña que salta, niña que baila. Niña que tiembla de alegría. Niña eveready de goma vibrante. Niña sonrisas. Niña enferma de cosquillas y miembro vitalicio del clan de los alegres. Niña preciosa de piel de tiza, manos de pandereta y piernas de marimba. Niña sin edad con sexo de juguete. Niña campeona de danza en la banqueta. Niña sinvergüenza cantante de ducha, lluvia y buses. Niña reina de espasmos abdominales. Niña enemiga del ratón Pérez. Niña gimnasta de parque. Niña diurética. Niña matriarca de las lloronas de felicidad. Niña de luz ocular y resplandor permanente. Niña viva sin muerte. Niña despeinada de risa jocosa y manos abiertas. Niña contagiosa, usted no me conoce y finalmente no soy nadie, pero me atrevo a preguntarle: ¿quiere convertirse en Dios?
No pares, ¡sigue leyendo!
La reliquia
¿Y ahora qué? ¿Esta fui yo? Sí fuiste tú. ¿Sí? ¿Contenta? ¿Qué explicación? …cuando lleguen… ¡Madres! Desconociéndote a ti misma te has conocido…
Cosquilleos
Malco Razón no sentía como los demás. Cuando le llegaba la ansiedad, la angustia o el amor no le revoloteaban “maripositas en el…
Antiguo, no extinto
El dinosaurio que camina lento –absurdo, atento y exuberante–, tenía pendiente una visita con el tiempo. Paso a paso emprendió un viaje sin…
Carta abierta a Jeavi Mental
He visto a mi letra cambiar de formas y de estilos una infinidad de ocasiones. La diversidad que alcanza una sola de mis…




