… y así amaneció, con sus piernas abiertas sobre la sábana papel picado, y su sonrisa tan calavera y su perfume tan cempazúchitl …
No pares, ¡sigue leyendo!
Patíbulo
Escogió el mar, ahí donde lo condenable carecía de adjetivos. Le bastó soñar con una lancha, arrancar el motor y andar hasta perder…
La última vida
¿Cuántas vidas nos quedan en este juego frente a la tv? Pasamos de las canicas al yoyo y el balero, imaginamos que de…
Sin beneficio personal
En tu casa hasta parecía que el retrete sonreía Era como estar siempre en el momento perfecto, como cuando despiertas de un sueño…
Mi cajita de cenizas
Aún recuerdo la primera vez que nos vimos: venías bajando la escalera, con tu suéter morado y tu collar de bolitas de colores,…




