Saltear al contenido principal

No mentirás

Mientras usted se quita el abrigo y deja a un lado su paraguas,
le doy la bienvenida a este templo.

Verá, el templo no es muy costoso, tampoco muy modesto.
El suelo es a veces de adoquines, otras de cemento y a veces solamente de tierra.

Las paredes cambian de color y de posición según el viento,
y según Dios disponga.

Dios vive aquí a la vuelta, en la puerta verde. No le gusta madrugar así que tal vez lo encuentre después de las 11.

(Usted puede dejar su abrigo y su paraguas aquí, nadie va a llevárselo).

Como le decía, el templo es un lugar muy tranquilo, se descansa muy bien,
los sábados hacemos baños termales y tenemos unas cremas de coco que le dejan la piel muy saludable.

No se espante. A nadie le gusta el templo cuando viene por primera vez.

Algunos esperan que esto sea una fiesta, pero, ¿se imagina usted una fiesta?

Es un poco extremo.

A Dios le gusta llevarse la fiesta en paz.

Yelikat
Ilustración. Diseñadora gráfica e ilustradora del instituto departamental de Bellas Artes de Cali, Colombia. Creo y dibujo cuanta cosa se me ocurre y aquí se las dejo esperando que las disfruten.
Su semblanza - Sus shots -
Yelikat
Ilustración. Diseñadora gráfica e ilustradora del instituto departamental de Bellas Artes de Cali, Colombia. Creo y dibujo cuanta cosa se me ocurre y aquí se las dejo esperando que las disfruten.
Su semblanza - Sus shots -

Más shots para el sediento:

0
Olvídate De Todo

Olvídate de todo

«Lo primero que hay que hacer es dejarse de bobadas», me dijo mi madre cuando cumplí 7 años. «Olvídate de…

0
Mein Gott

Mein Gott

—¡Mein Gott!—me decía— ¡Mein Gott! ¡Qué desagradable mujer! Ah, pero cómo la amaba. Nada me hacía más feliz que saber…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Volver arriba