Skip to content

Permanencia involuntaria

No es una cuestión de luces, la ciudad habla de sombras antes y después del atardecer.

Extasiada se libera de su humo a medida que llega la noche, justo cuando los autos van y no regresan.

Sueños verticales se dibujan en el horizonte, falos de concreto que tratan de penetrar los cielos invadidos de ceniza sobre una ciudad que cuando duerme me recuerda un suicidio colectivo o un poema escrito en una hoja negra.

Del mañana poco se sabe, a mitad de la avenida un semáforo intermitente nos advierte que el tiempo no es más que un gotero de fantasía que va a toda velocidad sobre el asfalto.

En algún otro lugar la sombra de un indigente se alarga y se esconde debajo de un puente sin darse cuenta de que amanece y de que otro mundo está a punto de despertar.

Mientras, los insomnes nos acompañamos en silencio esperando que el cansancio nos consuma.

Loading
Lleguemos a un acuerdo, tú me lees, yo te escribo. «Había noches en que todo el mundo estaba como esperando algo y yo me sentía como un nómada fracasado, de esos que van a todas partes sin llegar a ningún lado.» Escribo «adios» sin acento para que no suene a despedida.
Ilustrador. Enrique Cedillo (Cd. de México, 1985). Pintor, ilustrador y arquitecto mexicano. Su obra ha participado en varias exposiciones individuales y colectivas. Como ilustrador, su trabajo más reciente es “Libro (Bucólico/Citadino/Idílico/Infernal)” de la poeta ENE. Ha participado en diversos proyectos como director de arte, y en 2013 dirigió su primer cortometraje junto a Alfonso Ortiz: “Misantropía”, protagonizado por Mario Iván Martínez. Conduce el programa de arte y cultura Violenta Nocturna en radio por Internet.
Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Un cubo. Esqueleto de mentes poderosas.

Aparato

Con la capacidad de moverse totalmente inactiva, con los ojos detenidos en la luz titilante y los dedos partidos en 16 botones, descansa…

Caer blandito

Comodidad

Es incoherente, me atrevo a decirlo, pero no hay cosa que desee más todos los días, a cada hora, desde que me levanto,…

So pena de…

Pena

Una vez me contaron esta historia: una mujer joven y bien vestida, guapa y con dinero —o eso pensaba quien me lo dijo—,…

Volver arriba