Ese desgraciado me ha engañado como a una niña, uno más que resulta casado. Voy a beber un buen trago y tomaré un largo baño con agua calientita, quizá mejore mi ánimo y me olvide que también he perdido mi trabajo. ¡Ay, demonios! Se ha caído la copa y me he cortado. Bueno, no importa, ya se parará el sangrado, y mejor beberé de la botella. ¡Ah, el agua está deliciosa! Me siento tan bien aquí, como si nada malo pudiera pasar, como si estuviera protegida de todo y todos. ¡Uy, creo que la cortada fue profunda! Ya teñí de rojo el agua. Debería salir y tratar de curarme esta estúpida mano, pero se siente tan bien estar aquí, y entre el vino y el calor del agua, este sopor es exquisitamente dulce. Ya se parará, ya se parará… o quizá no… Mañana es… mi cumpleaños y merezco… darme este regalo, lo merezco… de verdad lo… merezco, sí… lo merez… co… lo merez… co… lo… me…re…
No pares, ¡sigue leyendo!
Púas
—¿Y si cortamos el cordón con tu navaja? —No parece ser suficientemente fuerte. —¿Por qué echas a perder la fiesta desde el inicio?…
Los globos
Misi no tenía brazos. Tampoco tenía piernas. Era una hermosa niña de nueve años y ochenta centímetros de largo cuando se recostaba, o…
No somos hombre ni animales
No somos hombres ni animales, no se podría decir que nos defendemos. El valor del hombre no es demasiado firme cuando no sabe…




