Vacía la palabra queda
Un cráneo de hojas envueltas flota
La cruz de hielo de lo que siempre dijimos
No quiero ser enterrado con mis mascotas
Te escribo desde el fuego del ciempiés de mis días
Seré viejo, seré un astro, seré melancolía
Y bajo mi pecho la vergüenza arrastra
El cuerpo de mi madre repleto de agonía
Su sol envuelto en aves canta
El fuego y el vientre de un ave maría
El ciempiés regresa a su cola y come despacio
Repite con voz de joven ingrato
El viejo reloj de mis negros días
Te escribo bajo el fuego del ciempiés de mis años.
Seré viejo, seré un astro, seré melancolía.
Sin título
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