Saltear al contenido principal

Acusia

Sabes que hicimos todo, le arrancamos agua a las piedras para darle lo mejor a Manuel, lo que necesitara. También eso; ninguno creyó que podría. Lo hicimos. Aunque quisiéramos que nadie más lo supiera. Manuel no querría que se supiera. No lo digas, no, te van a escuchar.

Sólo no hables tan alto. Claramente. Por favor no grites. Ven conmigo, vamos arriba. Tú también puedes venir. Vengan a su cuarto. ¿Ven? Podamos el árbol para que entrara más luz y ampliamos las ventanas. Ya ven que hicimos lo que pudimos, ¿sí?

Ya te escuché. Deja de reírte. No es culpa de Susana, ni de mamá. Tampoco fue mi culpa. Deja de decir eso. Manuel sabía que el tratamiento podía fallar. Se lo expliqué, tú estabas ahí. No dejabas de balbucear y yo no podía concentrarme por tu culpa. Tú también lo sabías. No es nuestra culpa.

Manuel era todo. Ni siquiera a ustedes les prestaba atención. Ahora ya las escucho. A veces quisiera no escucharlas. A veces quisiera dormir, y comer sola. No.

Por favor bajen la voz. Quiero dormir. Por favor…

Loading
Avatar
Escritor. Lugar común: perfil obsesivo compulsivo, pero es cierto y útil en producción editorial. Editor, traductor, corrector de estilo.
Ilustradora. Soy un pedazo de circunstancia mutante.

No pares, ¡sigue leyendo!

Fábula de la huida

Incertidumbre

Creí que en mi cuerpo se sostenía. Creí que por una vez «vida en común» comportaba un significado. Creía que siempre estaría abrazada…

Demasiada superstición

Espíritu

La primera vez que a Martina le leyeron las cartas no fue sino una decepción. Ella esperaba que después de haber pagado tanto…

Volver arriba