Skip to content

Baldío

Lo incierto.

Quizás no regrese de Baldío.

Meses atrás.

Aguardó a que su mujer durmiera para tomar la mochila que preparó con prisa.

Irse.

Hacía tiempo que lo pensaba, hacía unos días que le escocía la urgencia.

Desaparecer.

Escogió un lugar sin nombre, desierto, donde el sol se alzaba como un fantasma.

Lo desconocido.

Quiso desbordarse de los límites. Le pesaba no poder estirarse sin tocar con los dedos el techo de su casa.

Escritora. Cafeinómana, observadora, insomne. De ser trapecista caminaría todo el tiempo por las orillas.

Anterior
Siguiente

No pares, ¡sigue leyendo!

Donde te lleve la noche

Shots

Laura acompañó a Juan a través de doce calles oscuras, un pequeño parque que hedía a popó humano recién hecho, dos avenidas y…

In memoriam

Shots

A pesar de lo que dice aquella placa, Fernando Rabadán murió sobre una cama de hospital en compañía de Norberto, el único de…

Volver arriba