acá
mi boca hija de sonrisas adoptivas
acá mi piel de apariciones
mi tiritar de niña desvestida
allá
tu lengua sigue trabando corazones
acá
revientan perlas expansivas
y me desangro en todas direcciones
violentamente florecida
No pares, ¡sigue leyendo!
Me bañas con canciones de cuna y nunca me siento sola. ¿Qué clase de hechizo has lanzado sobre mí? Me matas de hambre…
El dinosaurio que camina lento –absurdo, atento y exuberante–, tenía pendiente una visita con el tiempo. Paso a paso emprendió un viaje sin…
Qué bonita la calma cuando llega, lástima que haya tardado tanto en llegar. La esperaba desde hace tiempo. Tirada entre las sábanas miraba…
Porque los anhelos son la filosofía radiante del espíritu, formulan un carácter fabuloso del sentido; estimulan la voluptuosidad ante las formas. El árbol…